Ese ovillo de lana

Escrito el 15 abril 2007 y que sigue teniendo mucho sentido para mi

Siempre he tenido la sensación que la mayoría de ideas nacen en mi mente cuando no puedo darles forma, cuando no puedo escribirlas. La mayoría de ellas mueren en el mismo instante en que nacen. No puedo o no sé retenerlas el suficiente tiempo para que sean tal y como han aparecido por primera vez. Cuando voy a escribirlas, ya no son ellas, las originales, ya son copias, plagios, interpretaciones…… ya han perdido la magia de la inocencia, la claridad de lo espontáneo, lo revelador de su significado en el preciso instante en que vieron la luz.

[....] 

Cuando escribo puedo convertirme en algo más que una imaginación, aunque en realidad sólo sea una idea que esta naciendo ahora mismo en mi cabeza y que morirá antes de que pueda recordarla de nuevo con nitidez. Nunca seré protagonista de una historia escrita porque nunca habrá suficiente tiempo para que alguien pueda recordar como dar sentido a alguien como yo.

A veces me imagino como un ovillo de lana enredado incapaz de discernir entre lo que quiero, lo que necesito, lo que me pasa, lo que puedo hacer para evitar lo que me pasa o para aceptarlo. Sentirme como un ovillo de lana me parece una bonita metáfora que alguien me dijo un día para describir la sensación de caos y de enredo que experimentamos a veces. Y poder pensar que de alguna manera se puede ir tirando de un hilo, y después de otro, y otro y así sucesivamente para poder desenredar ese ovillo. Y después, una vez todos los hilos lisos y desenredados decidir que hacer con ellos.

No recuerdo cuando mi vida empezó a enredarse de tal manera, hasta acabar siendo un ovillo de lana lleno de nudos que me oprimían y no me dejaban ni respirar, ni pensar, ni imaginar, ni soñar…… Sin embargo pasó. Ajena a lo que iba a pasar, supongo que estaba sumergida en algún lugar no real. Yo nunca he creído que pertenezca a este mundo. A veces me pregunto porque he nacido si yo no encajo aquí.




El caso es que a menudo no somos conscientes del momento en que nuestra vida va a cambiar por completo, para bien o para mal o para las dos cosas. A veces la vida se convierte en una rutina aletargadora, te embota, parece que lo que haces tiene algún sentido. Al menos lo tenía cuando empezaste a hacerlo. Pero en algún momento las cosas han dejado de tener la importancia que tenían. No sabes muy bien como ni cuando ha pasado, pero así es. Un día, sin saber porque, te das cuenta de que algo no funciona, de que aquello que te impulsaba ha perdido su fuerza. Te miras al espejo y descubres a alguien que parece haber envejecido, alguien que se parece a ti pero que no eres tú. Y no te gusta lo que ves. No te gusta haberte vendido al peor postor, aunque tampoco recuerdas como sucedió, pero esa es la sensación que tienes. De haberte abandonado, de haberte aparcado a un lado lo que antes te hacía sentir viva.

No es nada extraño que un día te des cuenta que hace tiempo que ves sin mirar, que oyes sin escuchar, que afirmas sin cuestionarte la pregunta, que hablas sin pensar en lo que dices, que bebes y comes sin saborear,…. En definitiva que un día te das cuenta que no eres más que una sombra de lo que fuiste, que parece que hayas estado deambulando durante todo este tiempo como si estuvieras despierta y supieras lo que hacías pero en realidad estabas dormida. Si, parecías despierta pero tus ojos no tenían vida, no brillaban.

Si las ojeras aparecían, te maquillabas; si sentías algún pequeño dolor o molestia te drogabas con lo que encontrabas en la farmacia, si no podías dejar de pensar encontrabas alguna excusa para obligarte a dejar de hacerlo. Porque a veces duele pensar, duele soñar, duele ser consciente de las responsabilidades a las que ya no puedes renunciar.

A veces tengo sueños y pesadillas, y me he dado cuenta que en lugar de escuchar lo que me quieren decir, me he pasado gran parte de mi vida, intentando anularlas. No puedes evitar que aquello siga allí. Y lo sabes, pero todos en algún momento, aún sabiendo que el callejón por el que andamos no tiene salida, aún así seguimos caminando hacia él como sino tuviéramos otra alternativa.

Pero si hay otra alternativa, y aunque dé miedo descubrir que existe, sino lo haces……….. simplemente estas muerta 

2 comentarios:

Anónimo dijo...

M'has deixat amb el cor encongit!!! Es un text xulíssim. El que em sap greu és que reflexi la manera en que et sents, espero que algun dia te'n puguis oblidar d'aquest patiment i veure-ho tot d'una altra manera.

nmnt

ESCUELA DE SEDUCCIÓN dijo...

Precioso texto

Publicar un comentario